LGabaón es un pueblo al borde de un cortado, frente al mar, pero también un colegio, un orfelinato, un monasterio. Allí conviven sesenta y una monjas atareadas y llenas de propósito. Y tres curas indolentes con el enjuto y vertical padre Alén al frente, con su voz de rallador de pan a un suspiro de la madre Adriana y sus enormes gafas. Y una niña acaso endemoniada en una habitación sin ventanas. Y el Hombre Guapo dentro de ella. Y un enjambre de personajes extraviados para enturbiarlo todo.
Con tan improbables ingredientes, Rodrigo Cortés construye una novela deslumbrante. La historia de un lugar, de una niña, de un amor, pero ante todo la historia de dos voces: la del narrador, precisa y tallada, y la de la propia niña, de lengua dislocada y silvestre, tumultuosa, capaz de contar el espanto con naturalidad casi cómica.
Poética, bífida y salvaje, Hija del cielo convierte un lugar remoto en un universo sin fondo, consagrando a Rodrigo Cortés como uno de los escritores más libres y genuinos del panorama literario actual.
«Rodrigo Cortés nos ha regalado una novela extraordinaria. La voz conmovedora, burlona y temible de su Hija del cielo me acompañará el resto de mis días.»
Enrique Murillo
«Rodrigo Cortés ha escrito una novela magnética. Con una imaginación exuberante y una confianza plena en el poder del lenguaje, alterna extrañeza y familiaridad, ternura y desasosiego, hasta situarnos frente al espanto.»
Pilar Adón