Arde Troya, y en la triste noche Eneas huye llevando a su anciano padre en brazos y a su joven hijo de la mano. Los dioses le han prescrito un glorioso destino: de él saldrá la estirpe que fundará Roma y dará origen al más glorioso de los imperios. Pero antes tendrá que afrontar los peligros de un tortuoso periplo, y, una vez llegado a la tierra prometida, librar una cruenta y dolorosa guerra.
Basándose en los tres grandes poemas épicos (Ilíada, Odisea y Eneida), y en poemas menores y leyendas mitológicas, Gustav Schwab construye un relato apasionante de las peripecias de Aquiles, Héctor, Ulises y Eneas, los grandes héroes de la antigüedad.