Una mujer lucha por seguir viva cada noche y, para alejar la muerte unas horas más, se inventa un cuento. Todos conocemos la historia de Sherezade, pero nadie ha leído Las mil y una noches como lo haría Jeanette Winterson, que se sumerge en este libro legendario para plantear preguntas y respuestas aún hoy vigentes: ¿cómo influyen nuestros relatos en las creencias sobre el mundo?, ¿cuál es el impacto de la imaginación sobre la realidad?, ¿dónde está el límite entre la honestidad y la mentira?, ¿es el amor, acaso, lo más importante? Disfrazada de Aladino, la autora que se formó en visitas clandestinas a la biblioteca durante su infancia nos insta a releer lo que creemos conocer y nos presenta dos posibles caminos: la lámpara de lo material, el control y la codicia, o la lámpara de la creación, la empatía y la palabra poética. Ante un mundo injusto e incomprensible, su respuesta es la misma que la de Sherezade: cambiar el relato convirtiéndose en él. Un Aladino y dos lámparas es un entramado de ficción, magia, fantasía, reflexión y memoria, un alegato del poder de nuestras historias y un paso radical hacia un futuro donde imaginar el mundo de nuevo.