En su primera novela gráfica, Summer Pierre nos embarca en un viaje por las canciones que la formaron. A través de cintas de cassette, de rock femenino, de novios, de clubs de folk de Boston y de viajes en coche, somos testigos de una conmovedora meditación sobre la música, la memoria y la identidad. Una historia, personal pero universal, sobre cómo la música nos encuentra tantas veces como nosotros a ella, sobre las asociaciones mentales que genera en nosotros, buenas y malas.