Alba tiene una vida normal. Tres hijos, un coche, una hipoteca, un marido que lo intenta. Y una madre y una hermana con las que comparte un amor infinito.
Pero hay algo que no funciona. Y es que Alba tiene un miedo terrible a quedarse sola.
Para ignorarlo, pasa horas al teléfono con su madre y su hermana. Acosada por ese miedo, tiene los ojos en carne viva. Sabe que algo está a punto de estallar.
Hasta que una Nochebuena se queda encerrada en un centro comercial cuando todo el mundo ya se ha ido.
Fuera, su madre y su hermana la buscan en vano.
Dentro, todo lo que Alba ha intentado enterrar durante tantos años lucha, imparable, por salir a la superficie. Después de esto ya nada será igual.