¿A qué huelen las nubes de esta novela? Las nubes de esta novela huelen a podredumbre.
El asesinato de un periodista de investigación en la isla de Mallorca y la torpe serie de acciones y reacciones que desencadena sirven como hilo conductor a esta trepidante narración. Un magnífico thriller que retrata (con un estilo conciso y directo, y con gran conocimiento de causa) las relaciones que tejen y anudan la corrupción en España.
Es esta una narración dura (violenta en muchos aspectos) como no podía ser de otra manera, pues la voz del narrador se acerca a la del protagonista principal, un policía nacional curtido en las alcantarillas de la lucha antiterrorista y sobrado de testosterona.