LA TRADUCCIÓN DE LA POESÍA

LA TRADUCCIÓN DE LA POESÍA

Editorial:
EDITORIAL PRE-TEXTOS
Traducción:
CARRERA, ARTURO
Año de edición:
Materia
Ensayo literario
ISBN:
978-84-8191-436-8
Páginas:
104
Encuadernación:
Rústica
Colección:
Poéticas
9,00 €
IVA incluido
En stock
Añadir a la cesta

Lo que cuenta Yeats, en Una Visión, acerca de la hija de Maud Gonne, Isseult Gonne: "... recuerdo a una hermosa muchacha cantando a orillas del mar, en Normandía, canciones compuestas por ella. Sola, parada descalza entre el mar y la arena; cantaba con la cabeza levantada hacia las civilizaciones que habían llegado y desaparecido, terminando cada verso con el grito: 'Oh Señor, permite que algo permanezca'"
Y Bonnefoy, en su poema de La lluvia de verano, cuando repite varias veces: "que este mundo permanezca".
¿No es acaso la traducción de la poesía, su resistencia en lo histórico, su tozudez en la adversidad, la que vuelve posible, también, esa permanencia?
Si parece una perogrullada prologar como traductor, poeta, un libro acerca de la traducción de la poesía, es sin embargo en el vínculo enigmático entre la traducción y la poesía donde se intensifica la vida, el sentido, si no la vocación de quien traduce. Bonnefoy escribió en un breve prólogo memorable:

"Hemos traducido cuanto sentimos que no hay nada en la página que no podamos percibir como nuestra propia voz, que se sueña a sí misma, entonces, libre de sus faltas en virtud del habla de un otro. Traducimos por sueño el que haya bajo la diversidad de los idiomas un camino que se abre, el único porque estaría ya demasiado cerca de su llegada, en lo invisible."

Lo que deseamos es que las grandes obras de la poesía universal, aquellas que atestiguan lo poético de un modo sorprendente, sean reconsideradas todo el tiempo, revisitadas por traductores sagaces: los cambios en la conciencia del mundo, a causa del devenir de la civilización, exigen de estos, sus nuevos intérpretes, retomar por otros caminos, más practicables para su época, el acercamiento a tales poemas. Este recomenzar del "traducir" obedece a la necesidad de revivir mediante el habla de un momento nuevo de la historia de la designación de presencia, en sí no histórica, que habían cumplido esas obras. Y como ese recomenzar es también lo que intentan por estos mismos días los que escriben poesía sólo a partir de sí mismos, traductores y poetas casi no tienen por qué sentirse diferentes. Forman parte de la misma comunidad.

Artículos relacionados

Otros libros del autor