Unos meses después de regresar de las profundidades del Tártaro, Nico y Will se unen a Hazel para gestionar una situación que provocaron sin querer: los semidioses mostraron a los monstruos del Inframundo que no tienen por qué ser malvados, y ahora algunos de ellos se han instalado en el Campamento Júpiter en busca de refugio, hasta que empiezan a desaparecer. Todo apunta a que una misteriosa fuerza oscura está actuando y su plan es castigar a todos los monstruos por sus crímenes pasados. Pero ¿qué pasaría si nuestros héroes también estuvieran conectados a esa fuerza?