Nuestro tiempo reclama escepticismo. La vieja noción de verdad ha entrado en crisis, los cambios se suceden a ritmo trepidante y demasiadas voces se alzan con argumentos incompatibles entre sí. Vivimos una época capaz de desconcertarnos y deseosa de dogmatizarnos. Ante esto, nada parece más necesario que adoptar una sana actitud crítica. Ignacio Pajón nos invita a aprender de los grandes maestros de la duda que nos precedieron: los escépticos griegos. Una corriente filosófica que lo cuestionó todo, sin doctrinas, suspendiendo el juicio y absteniéndose de afirmaciones categóricas. Su legado puede aportarnos eso que tanto necesitamos hoy: capacidad crítica y tranquilidad para orientarnos en un presente saturado de incertidumbre.