«El cuerpo entonces siente cabeza y corazón tomando un rumbo y así la guata entiende que todo lo que ha hecho ha sido para mantener al cuerpo vivo, ha bombeado fallidamente la sangre, pero eso nos ha mantenido con vida
Y cabeza, corazón y yo le agradecemos por su esfuerzo ahora puedes descansar –le digo– ahora
estás a salvo…».