VALENTINI VALENTINI, CRISTIANA
Brillante y luminoso en sus tonalidades índigo, perfecto y magnífico en su tono «ultramar», misterioso e intenso como las noches estrelladas de los cuadros de Van Gogh, el azul tiene una historia peculiar en cada época y lugar. Aunque fue muy apreciado por los egipcios, que lo consideraban el color de los dioses, no era del agrado de los romanos, para quienes simbolizaba el luto. Los tonos azules conquistaron el arte islámico y colorearon el manto de la Virgen en la Edad Media. En épocas más recientes, gracias al descubrimiento de pigmentos sintéticos como el azul de Prusia y el azul cobalto, y a la popularización de los pantalones vaqueros, se ha convertido en el color más utilizado en la ropa.