¿Qué forma parte de nosotros y qué no? ¿Dónde empieza el yo y dónde el mundo? ¿Qué sucede en esa frontera porosa, en ese punto de contacto en el que el mundo se nos acerca y nosotros salimos a su encuentro? En Una historia natural del estudio, el artista William Kentridge invita al lector a adentrarse en el núcleo mismo de su proceso de trabajo: las preguntas que lo mueven, las herramientas que utiliza, sus buenas ideas (y las menos buenas).
Kentridge lleva más de tres décadas dando forma a una obra amplia y coherente que interroga la historia y la política (por ejemplo, las complejas herencias de su país, Suráfrica) a través del dibujo en carboncillo, lápiz y tinta negra, y de instalaciones que expanden los límites de los medios tradicionales. Todo ello cobra vida en este libro que mezcla texto e imagen, reflexión filosófica, relato autobiográfico y observación minuciosa. Una meditación serena y lúcida sobre el acto de crear escrita con sensibilidad, inteligencia y un saludable sentido del humor.