En 1934, la joven Nancy Johnstone y su marido, periodista del News Chronicle, decidieron abandonar Londres para construir un hotel en la pequeña localidad de Tossa de Mar, en la Costa Brava (Girona). Eran tiempos de descubrimiento de un paisaje y de un país, pero pronto el interés turístico de los huéspedes ingleses dio paso a la visita de corresponsales de guerra, poetas y pintores simpatizantes con la causa republicana. En 1936, el estallido de la guerra civil española destruyó para siempre aquel paraíso. Los Johnstone, sin embargo, se quedaron hasta el final, a fin de salvar a treinta niños refugiados y llevarlos, en dramáticas circunstancias, hasta el otro lado de la frontera, en el éxodo de enero de 1939.