Elio y Luna solo querían sobrevivir a unas vacaciones en Grecia entre piedras viejas con sus padres arqueólogos. En lugar de eso, encuentran dos amuletos, aparecen en el Olimpo y los dioses les endosan una misión nada sencilla: cazar monstruos mitológicos por el mundo.
Su primera parada es Praga, donde un minotauro hambriento siembra el caos en un laberinto de espejos.
Armados con un arco y una lira, estos mellizos están a punto de meterse en un lío realmente épico.