Esta es la historia real de Rossella Casini, una joven llena de vida asesinada en 1978 por la mafia calabresa. La mató la misma mafia a la que pertenecía la familia de su novio. Se conocieron con poco más de veinte años, y Rossella vio muy pronto que la familia de Francesco tenía vínculos con la 'Ndragheta. Intentó salvarle, y aún hoy nadie sabe dónde está su cuerpo. Según Saviano: «Esta historia reúne todos los colores del sentimiento humano: ingenuidad y entusiasmo, devoción y obsesión, amistad, deseo, valentía, decepción, traición, repugnancia, tragedia. Y, sin embargo, para Rossella nunca desaparece la certeza de que la única posibilidad de verdad y de sentido reside en amar. El amor nunca muere».