Tenían que ser las mejores vacaciones de verano del mundo con Greta y Federico, mis mejores amigos. ¡Somos inseparables!
Y va y mis padres deciden enviarme a la granja de los abuelos Kent, en Estados Unidos, a visitar una familia que apenas recordaba, en medio de un pueblo perdido de Kansas. ¡Qué lata!
Pero ese viaje que parecía un castigo se acabaría convirtiendo en una aventura de película. Bicicletas, persecuciones y un montón de secretos familiares me esperaban en Smallville. ¿Os suena de algo?