Hay espacios que parecen estar fuera de todo orden. Son espacios de tránsito, sin historia ni vínculos duraderos, donde las personas pasan sin dejar huella. Aeropuertos, supermercados, hoteles, autopistas: escenarios impersonales, idénticos en cualquier ciudad del mundo, en los que la identidad se diluye y la presencia se vuelve anónima, donde se entra, se consume y se espera. Son los no lugares, un símbolo de la experiencia contemporánea.
Este breve ensayo, convertido ya en un clásico, Marc Augé describe esos ambientes sin memoria, que marcan el día a día de un mundo globalizado, acelerado y fragmentado. Su lectura resulta clave para comprender cómo la «sobremodernidad» transforma nuestra manera de «estar con» el entorno y «con» los otros.