En este segundo volumen, el intrépido Tintín se ve involucrado en una persecución que empieza en la tumba de un faraón egipcio, pero lo termina llevando a la India y Arabia. Acto seguido, en vez de volver a su nativa Bélgica, Tintín alarga su aventura en el Extremo Oriente, adentrándose en la desconocida China y las conspiraciones alrededor de un misterioso veneno que enloquece a quien se lo toma. En la tercera aventura de este tomo, Tintín viaja a la República de San Teodoro siguiendo la pista de un fetiche robado. Y, finalmente, el joven reportero desarticula una red de impresión de billetes falsos con sede en un antiguo castillo escocés.