En La vida en la escritura, Annie Dillard se adentra en el misterio del oficio de escribir para mostrar que el sentido de la creación exige algo más que inspiración: escribir es avanzar a oscuras, destruir lo ya construido, aprender a perder y confiar en que, al final del camino, aparezca una verdad que no existía antes de comenzar.
Con una prosa tan precisa como visionaria, enlaza anécdotas personales, imágenes de la naturaleza, filosofía y humor para mostrar que toda obra auténtica nace de una entrega radical.
Un libro imprescindible para quien intuya que crear consiste, ante todo, en aprender a mirar.