Elio y Luna solo querían llegar a tiempo al cole y, sobre todo, al festival de baile, pero su día normal acaba naufragando en pleno Mediterráneo: el autobús se convierte en barco y, sin comerlo ni beberlo, se ven atrapados dentro de la mismísima Odisea.
Ahora deben sobrevivir a islas llenas de frutas que borran la memoria, cíclopes gigantes, hechiceras solitarias, sirenas terroríficas y monstruos marinos, mientras Eris, la diosa de la discordia, les pisa los talones.
Armados con un arco y una lira, estos mellizos están a punto de meterse en un lío realmente épico.