Tener trece años es todo un reto y Goa lo sabe bien: ¡ojalá la adolescencia viniese con cartelitos luminosos que te enseñasen por dónde hay que ir! Tal vez sería más fácil arreglárselas en casa y en el insti, donde nunca se equivocaría y siempre se sentiría comprendida. Sin embargo, la vida es más complicada ¡y también mucho más emocionante y divertida! Junto a sus amigos, sus primeros amores y su familia, Goa intentará disfrutar del camino que tiene por delante y entenderse a sí misma en el proceso.