Lo que yo tenía en mente, si no fuera porque parezco hija apócrifa de Tristram Shandy, era hacer un pequeño recorrido por mi «trayectoria académica»; repensar lo que he pensado «from knowledge gained since», esbozar una visita guiada a ciertos conceptos e ideas que me han marcado a mí y seguramente a buena parte de mi tribu del espíritu; estadios de (mi) pensamiento en sus contextos temporales concretos, formas de ver el mundo que me han habitado y transformado y desmantelado; jugar un rato al perspectivismo epistémico; compartir lo aprehendido a fuerza de presbicia y goce y desconsuelo y esperanza.
Soy voluntaristamente utópica a la par que pragmática. Leo a lxs pensadorxs decoloniales y planto tomates y albahaca para mis ensaladas Caprese, aunque no se me ocurre meter a una búfala en mi huerta, y menos después del fracaso con las gallinas. Soy la más ingenua de las cínicas, o al revés. Te convido, querida lectora (o lector, si lo hubiere) a pasear por mi pequeño laberinto.