La autora puede ahora, gracias a la apertura de los archivos rusos, renovar el conocimiento de Stalin y de los compañeros habituales que tuvo una vez su esposa se hubo suicidado.
Son años peligrosos de la colectivización, de grandes purgas, y de derrotas iniciales en la Segunda Guerra Mundial.
Primero la decadencia y después la muerte del dictador terminó en la ejecución de Beria y el triunfo de Jruschov.